Domingo, 7 de febrero de 2010
Hoy es domingo, he estado de viaje y voy a relatar de golpe lo acontecido en estos 4 importantes días de mi vida (del 4 al 7 de febrero).
Jueves, 4 de febrero de 2010
Desde que me levanté estaba convencido, lo había visualizado, de que comenzaban dos días especiales en Barcelona.
En esa visualización no podía ni siquiera imaginarme, cuánto, gracias a la “guitarra solista” que llevo siempre a mi lado y qué fue la verdadera artífice de la experiencia vivida este día (quiero rendirte aquí un homenaje porque hace muchos años que nadie me ha sorprendido de esta manera y ha conseguido crear 4 horas de tanto talento).
Vamos al relato: me levanté sobre las 6.45, me duché y sin desayunar cogí el coche y me dirigí a la piscina, donde me di una soberana paliza: después el consabido turco.
Tras el mismo me dirigí a la cafetería, pedí un cortado y una botella de agua fría y me pusé a leer un el periódico como un perfecto jubilado: tenía todo el tiempo del mundo hasta tomar el avión a las 14.25.
A las 12 comí en casa algo ligero: un bocadillo de pan integral con jamon york, pimienta, rúcula y aceite de oliva.
Salí de casa a las 13 horas para tomar el avión puntual: vuelo perfecto y aterrizaje en Barcelona lloviendo.
Ahí empezó todo: tomamos un taxi con un conductor absolutamente maravilloso y charlatán que llevaba una cesta de menta fresca junto al parabrisas de atrás lo que daba un toque especial al habitáculo y que su propietario ponía allí diariamente desde hacía 7 años.
Era su ritual, lo primero que hacía todas la mañana antes de comenzar su trabajo: me pareció muy interesante que una persona que odiaba, o por lo menos a quién costaba ponerse todos los días al volante, iniciaba algo engorroso con un rito que le levantaba el ánimo que le daba ese empujón necesario para comenzar el día con alegría y energía: “A fe mía que lo consiguió señor caballero asturiano”.
Mi más sincera enhorabuena; recordaré que este concepto lo aprendí de usted.
A pesar de todo lo dicho: ¡Gracias a Dios que llegamos al hotel! ¡Vaya palique que tenía el tío!
Al llegar al hotel, me, quedé solo, di una ducha y quedé tumbado hasta las 19.00, hora a la que había quedado en el hall con mi amigo MM, el del libro “Sincronicidad”.
Antes de bajar a verle, y no sé porqué, comencé a sospechar que seguramente él también estuviese implicado en la sorpresa que de un momento a otro, no sabía cuándo, estaba a punto de recibir y que su misión fuese la de hacer de entretenedor y gancho de la operación.
Hace ya un mes, no creáis que ha sido algo improvisado, mi “guitarra solista” me avisó de que había una sorpresa para mí.
Lo primero que pensé fue en la típica fiesta con gente conocida, incluso disfrazados con matasuegras: le avisé que no me gustaban esas cosas y que si algo así acontecía, íbamos a tener problemas.
Nada más alejado de la realidad: como después se demostró, RSR estaba más perdido que un pulpo en un garaje.
Me habían dicho que sobre las 20.20 recibiría un mensaje en mi móvil indicándome el lugar exacto donde debía presentarme en torno a las 20.45.
No nos adelantemos y volvamos con MM: estuvimos hablando de temas diversos: hubo desparrame de talento, hablamos de Joseph Jaworski, de su proyecto e ideas, de lo bien que engarzaba con mi estado vital actual, de inversiones, de formación, de cómo enseñar a las personas a conseguir su objetivos, en definitiva y como siempre que estoy con él: canela en rama.
Durante toda la conversación, estuve comentándole ideas sobre un escritor del que intenté repetidamente recordar su nombre durante la conversación. No hubo manera y MM me dijo que no me preocupase, que en el momento menos pensado me vendría. ¡No imagináis lo que me fastidia!
Como estaba previsto sonó mi móvil dando por terminado nuestro fantástico encuentro, aspecto que comuniqué a MM con ciertas dudas: estaba convencido que él también estaba en el ajo.
Se ofreció amablemente junto a su mujer a llevarme al restaurante; mi favorito en Barcelona.
A las 20.50 entraba por la puerta y la creadora e ideóloga del plan me estaba esperando.
Pedimos una cerveza y media ración de jamón (con pan con tomate por supuesto) y comenzamos a hablar animadamente (decidí dejarme llevar: -Que fluya todo –pensé).
A los diez minutos desvié distraídamente la vista hacia la puerta de entrada y me pareció ver a una persona conocida.
-¡Joder! Juraría que ese es… -dije-.
-¿Quién?
-¡Joder! Es el escritor que he estado intentando recordar toda la tarde.
¿Es esto la “sincronicidad”?
Uno de mis escritores favoritos, alguien con quién siempre he deseado hablar, la segunda persona más importante que podía estar allí para una sorpresa (la primera lógicamente sería el “Boss” y eso es “casi” imposible). ¡Impresionante!
-Buenas noches –dijo cuando estuvo frente a mí.
Estuve 5 minutos bloqueado pero, no tardé en centrarme.
Bajamos al restaurante, nos pusimos uno enfrente del otro como diciendo: -¡Qué comience el espectáculo!
Fue una de las cenas más espectaculares de mi vida, no solo por la calidad, norma en ese lugar, sino por lo todo lo que allí pasó.
En principio él venía un poco precavido (es normal ya que se le acercarán muchas personas con la idea de sacarle algo) pero en un momento determinado él me hizo una insinuación sobre que yo era muy disperso.
-¿Roberto Santa Rita disperso? ¡Ja! –pensé.
-Perdona –le dije –cualquier cosa menos disperso. Así que pregunta bien y yo respondo.
A partir de ese momento fue alucinante, orgásmico, potente, voluptuoso, armónico, brillante y, todo lo que se os pueda ocurrir.
Fueron unas horas de COMUNICACIÓN con una persona de verdadero nivel.
Perdonarme ahora pero voy a ser un poco vanidoso pero fue lo que ocurrió y prometí al empezar este proyecto que contaría todo lo que considerase relevante para la consecución de los objetivos y, así lo haré: en un momento de la conversación dijo que RSR era una de las personas con más talento y energía que había visto en su carrera. Puede parecer un halago pero no lo creo.
Hemos quedado dentro de unos días a solas para perfilar algunos aspectos. Nos contamos ciertos proyectos.
¡Creo que hay mucho por hacer!
¿Quién es? Os estaréis preguntando. Como siempre después de la publicidad.
Terminamos a las 2 de la madrugada, nos tuvieron que echar del local.
No os voy a contar nada sobre lo que comimos ni bebimos.
Viernes, 5 de febrero de 2010
Amanecí a las 7 de la mañana (dormí poco, mi cabeza era una máquina de palomitas escupiendo ideas).
Tome un papel y comencé a garabatear, no había tiempo para encender el ordenador, todo lo que después de aquella noche acudía a mi cabeza: orgasmo absoluto; llevé ese papel conmigo durante todo el día por si se me ocurría algo más o quería modificar lo ya escrito.
Me levanté y fui a desayunar junto al hotel, después reunión con JT y su hijo RT (un verdadero placer. Hemos puesto las piedras para el futuro).
Otra reunión, esta vez con AO (escritora que quiere escribir un libro especial sobre RSR).
A las 11 había terminado y fui paseando hasta el hotel (vuelvo en breve a Barcelona) donde estaré hospedado durante 10 días: inspeccioné, la habitación en la que estaré, la carta, el gimnasio, el “Spa”, en fin un poco todo: diez días son muchos días.
Comí algo y me tumbé un rato: esa tarde tenía operativa delante de 200 personas y la presentación del “Compromiso” en Barcelona.
Fue un rotundo éxito: entre todos los asistentes, mi equipo y un servidor, hicimos un acto impresionante, con transmisión bidireccional de conocimiento y energía.
¡GRACIAS A TODOS!
En primer lugar hicimos el protocolo antes de la operativa, operamos con 50.000 dólares, nos marcamos un objetivo de 1.000 dólares, nos preparamos para entrar el mercado: a las 15.28 ya habíamos decidido entre con la S1.
Empezó el movimiento a las 15.30 y el precio comenzó a ascender.
Cuando se movió, traspasó la resistencia y el macd de volumen estuvo alto, entramos cortos en el mercado (con S1 como habíamos dicho).
Nada más haber entrado, el precio hizo una “no name” perfecta, se dio la vuelta e hicimos un beneficio importante.
Se montó, como tenía que ser, la tendencia bajista, y entramos cortos en retroceso con la S2, 3 veces más: la primera salimos con un mínimo beneficio, la segunda nos saltó el stop porque el retroceso fue muy grande en rango y la tercera le dimos de pleno y conseguimos el objetivo del día con una operativa inmaculada: seguimos el sistema de inversión a pies juntillas.
Tras la operativa, un breve descanso y comenzamos con la presentación del “Compromiso” (aviso: nadie, cuando digo nadie es absolutamente nadie, hace lo que hicimos y presentamos aquí el otro día).
Ni siquiera los de “empanadilla de Leganés” que todo me copian.
Espero que, si tienen lo que hay que tener, también copien pronto esta iniciativa así habrá mas gente beneficiada. ¡No pueden, así que seguiremos llevando el peso! ¡Jajaja!
Tras la presentación del “Compromiso” vinieron las preguntas:
Hubo una persona que dijo estar inscrita al evento presencial de 3 días que se celebrará en Barcelona los días 22, 23 y 24 de febrero que me preguntó lo siguiente:
-¿Cómo sé que voy a aprender con el mejor?
-¿Con el mejor formador? –vacilé un poco.
-Simplemente con el mejor.
-Solo puedo decirte –reaccioné rápido -, que lo que has visto aquí y aprenderás en el evento al que estás suscrito, no lo verás en ningún sitio simplemente porque solo nosotros lo hacemos.
-Me has convencido –me dijo.
-Gracias. Nos vemos en unos días –le dije.
Cuando terminaron las preguntas públicas dije, de todo corazón que entre todos habíamos realizado un acto único e impresionante.
¡MUCHAS GRACIAS!
Tras las preguntas públicas vinieron las privadas para lo que se organizó una cola: espero haber contestado a todas ellas.
Gracias a DS (nos vemos en el Campus Master) y su esposa, “la maravillosa guipuzcoana” que siempre me hace reír y que, no sé si ella lo sabe, imagino que sí, me transmite una energía realmente importante.
Gracias a JV por el regalo con el que me obsequió: uno de los libros más apreciados de su biblioteca personal; lo valoro en grado máximo ya que a mí me encanta leer, tengo una biblioteca que amo, y sé lo complicado que es desprenderse de uno ellos (o que simplemente desaparezca al dejárselo a algún amigo que no tiene ni la delicadeza ni la elegancia ni el estilo de devolverlo) que seguramente represente gran cantidad de ideas que han sido un pilar fundamental de tu formación como persona.
No puede hacerse ni idea, aunque se lo dije, de la ilusión con la que lo recibí y lo que valoro su gesto. Dicen que tonto es quién presta un libro pero más tonto quién lo devuelve.
JV, que sepas que siempre recordaré esto y, por descontado, ya ha entrado, y sin pasar por la casilla de salida, en la lista de los 54 libros a leer durante 2010.
Al terminar con las preguntas más delicadas, mi amiga MC nos llevó al aeropuerto (gracias).
El avión salió con un poco de retraso, aterricé en destino sobre las 10 y a las 10.40 ya estaba en la “Madriguera” absolutamente destrozado y completamente feliz.
Ahora toca descansar que es precisamente lo que voy a hacer el sábado 6 y el domingo 7. Quiero dar las gracias especiales a todo mi equipo, los que estuvieron en Barcelona y los que no.
Nos vemos.
¡Ah! se me olvidaba por completo: el escritor del otro día fue Joaquín Lorente; un verdadero monstruo al que tuve el placer de “enfrentarme”, en el buen sentido de la palabra y que me bautizó como “el Émbolo”.